Etileno derivado de etanol para producir un biodiésel más eficiente

De momento la investigación que utiliza etileno en el proceso de transesterificación para producir biodiésel consigue que sea más eficiente en el motor, pero no para el bolsillo. Los investigadores de las universidades alemanas que han realizado el estudio a escala de laboratorio hablan de un coste de mil euros por litro, aunque también de que consiguen transformar las cadenas largas de ésteres del aceite de colza en una mezcla de cadenas más cortas. Dicho etileno se puede obtener de la producción del etanol.

Etileno derivado de etanol para producir un biodiésel más eficiente

Aunque el inicio del artículo que da a conocer las investigaciones llevadas a cabo por científicos de las universidades de Kaiserslautern, Bochum y Rostock, señala que los motores diésel no aguantan más que el B7 (porcentaje de siete por ciento de biodiésel), lo cierto es que hay vehículos que utilizan mezclas mayores. De hecho, hay datos que confirman la escasez de averías por el uso de estas mezclas.

Sin embargo, el estudio, publicado en la revista Science Advances, centra su atención principalmente en mejorar el rendimiento del biodiésel en el motor. El cómo reside en el empleo de bioetileno, un alcohol que puede proceder de la fabricación de bioetanol, en lugar del metanol, durante la transesterificación (proceso de conversión de aceites vegetales en ésteres o biodiésel).

La primera hornada del biodiésel sale a mil euros el litro
Según la información de la Universidad de Ruhr en Bochum, este proceso ha permitido afinar las propiedades químicas del biodiesel. “Mediante la adición de etileno transformaron las cadenas largas de ésteres de aceite de colza en una mezcla de cadenas más cortas. El nuevo biocarburante muestra diferentes propiedades de ignición y combustión. Por ejemplo, la combustión comienza a temperaturas más bajas”, resumen en la nota de prensa.

Lukas Gooßen, miembro del grupo de excelencia de la Universidad del Ruhr en Bochum que ha participado y firmado el estudio, entiende que “hemos alcanzado un primer hito”, pero también reconoce que “el camino hacia la comercialización es largo e incierto, ya que la primera producción de combustible costó algo más de 1.000 euros por litro».